piano bar

Es ahora cuando hace una hora que, esquivando transitadas tragaperras abandoné un piano bar; mas seguramente el amable pianista de pelo oxigenado seguirá tocando canciones para esas mujeres que con sus blusas de leopardo seducen a esos hombres que, sin nada que perder excepto otra oportunidad de vivir una vida que no llega, apuran sus carisssimos combinados como se apura la juventud a los cincuenta años (digo yo).

Desde luego es el amor el que mueve el mundo, y con él, el alcohol mueve a los corazones dormidos, arrastrando una economía incomprensible a  las 5 a.m. del lunes más triste de la soledad de mediana edad.


4 comentarios para “piano bar”

  1. txilibrin Dice:

    Vaya horas de llegar a casa, ¿no? :D
    Te vi ayer en Galileo con Marwan, muyyy bueno, sí señor

  2. la hermanissima Dice:

    Pues sí que dio mucho de si la noche, no?Ya me contarás (o no) esas cuatro horas.
    PD: Gracias por habérmela enseñado, aunque fuera así fugazmente y con tanta gente dealnte…es que estaba tan bonita y reluciente anoche!

  3. Kika Dice:

    Si llego a saber que terminarías donde creo que acabaste… me habría apuntado sin dudarlo. Aunque luego ¿quién me lleva a casa?

    En fin…

    (y no vayas por ahí abriendo la cremallera sin encomendarte a dios ni al diablo, que luego… pasa lo que pasa ji ji ji)

    Besos,
    K

  4. Son Dice:

    Necesito conocer ese sitio.

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