La chica más grande del mundo
es pequeña cuando la miras desde arriba
Yo la he besado, y ella a mi también,
pero quizá en instantes separados.
La chica más grande del mundo
te abraza con pequeñas manos
y de repente eres feliz
La chica más grande del mundo
es pequeña cuando la miras desde arriba
Yo la he besado, y ella a mi también,
pero quizá en instantes separados.
La chica más grande del mundo
te abraza con pequeñas manos
y de repente eres feliz
Es ahora cuando hace una hora que, esquivando transitadas tragaperras abandoné un piano bar; mas seguramente el amable pianista de pelo oxigenado seguirá tocando canciones para esas mujeres que con sus blusas de leopardo seducen a esos hombres que, sin nada que perder excepto otra oportunidad de vivir una vida que no llega, apuran sus carisssimos combinados como se apura la juventud a los cincuenta años (digo yo).
Desde luego es el amor el que mueve el mundo, y con él, el alcohol mueve a los corazones dormidos, arrastrando una economía incomprensible a las 5 a.m. del lunes más triste de la soledad de mediana edad.